No sé que tiene la noche. Parece mágica, sobre todo las noches de verano cuando el cielo es claro y estrellado, bueno no todas las noches.
¿Qué tienen las noches? Son mágicas con hechizo de luna y estrellas, que a todos nos hipnotiza y hace que no podamos apartar los ojos de tan plateada estrella. A los “noctámbulos” nos gusta disfrutar de sus encantos paseando mientras la luna nos sigue en cada paso como si fuera una amiga. Lejana que te escucha, te mira, pero no dice nada, está ahí acompañando tus pensamientos…
Pero y esas otras noches… las de invierno. Cubiertas de una espesa capa gris acompañada del “chirimiri”. Que lo único que apetece es estar dentro de una cama con una almohada mullida, un buen edredón y tapadita hasta las cejas con una buena compañía . mmm . Con semejante plan no apetece disfrutar de lo de fuera…
Y aquellas noches en la que la vida no es más que un frío hielo capaz de derretirlo el calor que transmite la alegría al mirar la luna.. el que se refleje en los ojos te hace sentir diferente, con esa empatía… tú, la luna, ellos quienes te quieren te desprecian te admiran. Las estrellas, a cada cuál más duradera y brillante.
